Recommend Print

For Teachers/Guidance Counselors

Una cultura de educación para la paz

Teaching PeaceImaginar una cultura de enseñanza de paz es imaginar una sociedad que apoya, da recursos y valora la rica historia mundial de la no violencia a través de una pedagogía explicita y practica de la paz. En esencia, el ambiente de aprendizaje promueve una visión de interdependencia global, responsabilidad ecológica y sensibilidad cultural. Una comunidad pacifica pone la paz en el centro de todos los contenidos y procesos, que embarca todos los estilos y ambientes de aprendizajes, así como apoya un ambiente de participación y aprendizaje que es compartido entre profesores y alumnos.

Esta cultura de enseñanza pacifica reconoce que la paz no es simplemente la ausencia de la violencia, sino mas bien un estado dinámico de la auto-indagación, la construcción de la relaciones y la atención. La paz no significa correr de conflictos, sino mas bien llevar la conciencia al momento en que el conflicto se lleva a cabo y participar en un proceso de transformación de los conflictos que se le ha enseñado y reforzado a través del sistema educativo. Abarcando un currículo pertinente a fin de cultivar un ambiente donde se fomenta el interrogatorio, el pensamiento critico y la compasión dentro y fuera de la escuela.

Si deseamos ser creadores del pacifismo, afirmadores de la paz, y creadores de un mundo que ame la paz, entonces debemos dedicar nuestro tiempo, energía y recursos para enseñar a los estudiantes acerca de las lecciones significantes que se pueden aprender dentro de una aula escolar así como en el exterior.

Una cultura de enseñanza del pacifismo menciona y ataca los problemas de el racismo, el clasismo, el aburguesamiento, la violencia verbal, el militarismo, la brutalidad de la violencia, la policía y el estado estructural e institucional, la violencia legal e ilegal, la misoginia, la globalización y el capitalismo. Una cultura de enseñanza pacifica es la que aboga por una forma de enseñanza en la cual se mejore la autoestima de cada miembro de la sociedad.

La enculturación de la noción de la enseñanza sobre el pacifismo debe ser la principal preocupación de los administradores, maestros y estudiantes. Nuestro mundo esta inundado a un nivel sin precedentes de violencia que incluso ha permeado el refugio que anteriormente era seguro; las escuelas. Estos van desde conflictos interpersonales a tiroteos en las escuelas o a la presencia de reclutadores militares en las universidades, la educación se ha convertido en un ambiente polarizado, en lugar de un espacio de exploración y asombro. La recuperación de la educación y la enseñanza del pacifismo significa respetar la individualidad de los alumnos, invitando el espíritu de la comunidad y reconociendo el principio de la interconexión que une la experiencia humana común. Debemos promover una visión mundial en el cual nos veamos como una solo familia, y una visión mundial donde la responsabilidad de la familia mundial comienza a nivel individual.

La enseñanza del pacifismo se centra en el contenido de la instrucción dentro de las aulas, es decir, los planes de estudio, material de lectura y las discusiones que transmiten información valiosa sobre grandes pacificadores, varias tácticas de la no violencia y estrategias para crear un cambio positivo y con diversos recursos – organizaciones y personas – que actualmente emplean la mitología de construcción de la paz. Enseñar el pacifismo también da importancia a los procesos de educación, es decir, la estructura de la clase, el poder compartido entre profesor y alumno, y una cooperación, un aprendizaje con un proceso co-creativo, donde los factores como raza, religión, antecedentes y la capacidad de aprendizajes son honrados como franjas de tela en una colcha de colores culturales.

El caso del Programa Damai Pendidikan, un programa de educación sobre el pacifismo diseñado específicamente para la provincia de Aceh, Indonesia, es un buen ejemplo de una cultura de enseñanza sobre el pacifismo. En respuesta a la pandemia de la guerra brutal entre el Movimiento Aceh Libre y el ejercito indonesio, que atrapo decenas de miles de civiles en el fuego cruzado, educadores locales solicitaron el asesoramiento de organizaciones no gubernamentales en la creación de un currículo basado en los principios de la no violencia. El plan de estudio incorpora principios de la enseñanza islámica, así como la cultura de Aceh, y por lo tanto es relevante para los estudiantes que, frustrados con los altos niveles de violencia en sus ciudades y en el campo, decidieron participar en talleres y cursos de formación para aprender como pueden ser agentes de un cambio positivo en sus comunidades. Las escuelas locales adoptaron el plan de estudios y comenzaron a enseñar las lecciones durante el horario escolar.

Este es un ejemplo de una cultura de enseñanza de paz. Aceh, y el Programa de Damai Pendidikan, no son perfectos, y los proceso no han logrado acabar con toda la violencia en la región. Sin embargo, los profesores y los estudiantes están cooperando en la construcción de una cultura de paz a través de la enseñanza explicita de la paz.

Los impedimentos para le enseñanza de una cultura pacifica:

Algunas escuelas alrededor del mundo tienen cursos específicos dedicados al estudio de las aplicaciones de historia, el alcance y la practica de la no violencia. Aunque beneficiosos como cursos complementarios, su existencia subyace una problema mucho mayor: los escritores de libros de texto y diseñadores de currículo han infravalorado sistemáticamente las contribuciones de los grandes pacifistas y de los movimientos pacifistas exitosos en el mundo entero. A menos que un maestro dinámico involucre a los estudiantes en el aprendizaje sobre la importancia del pacifismo en la historia humana, los estudiantes probamente surgen de una educación obligatoria como analfabetos de la paz, desconectados de su lugar en el mundo, ignorantes de sus responsabilidades de dar a las comunidades que les ayudaron.

No podemos esperar que los estudiantes pueden internalizar el pacifismo cuando sus cuerpos y mentes están desnutridos y mal alimentados. Muchos estudiantes llegan a la escuela con el estomago vacío y la cabeza y el corazón lleno de la carga de la pobreza y la inmovilidad social. Debilitados por su incapacidad para votar y así formalmente registrar sus opiniones, muchos jóvenes estudiantes están a merced de países en guerra, en un sistema educativo inadecuado e insalubre. Una cultura de enseñanza de paz va mano a mano con la enseñanza sobre los derechos de los trabajadores, los movimientos por un salario digno, el trabajo infantil y las practicas de explotación que someten a muchos para calmar la codicia de unos pocos.

Por otra parte, si la paz externa es descuidada en el mundo exterior y en la pedagogía, la paz interior es pura y simplemente omitida durante el día escolar. Los estudiantes deben dejar de lado sus ansias de experiencias significativas que la educación formal, a menudo niega, por una plétora de razones. La falta de fondos, muy pocos maestros, muchos estudiantes, la disparidad entre la educación formal y el “mundo real”, y la confianza en clasificación y los exámenes para medir las capacidades de los estudiantes son solo algunas de las muchas razones por las cuales los estudiantes salen de la escuela privados de una paz personal. Tiempo para reflexionar y pensar sobre las emociones personales no tienen lugar en una jornada escolar. Reformas institucionales, como la reescritura de los libros de texto para incluir mas información acerca de las figuras y los movimientos no violentos, así como reformas estructurales, como repensar los sistemas de clasificación y exámenes, apoyarían el cambios no violentos en niveles muchos mas altos y animarían a los estudiantes a reclamar su educación.

Uno de los mayores obstáculos para una cultura de paz es la enseñanza de un sistema que desanima la experiencia de los estudiantes. Los estudiantes pierden sus sueños y confianza en ambiente de aprendizaje reglamentado. Entrar a la escuela como los niños pequeños, que han logrado las tareas naturales de la adquisición del lenguaje y moderadamente navegar su mundo en expansión. La mayoría aun no han aprendido a dudar. La educación formal puede privar a los estudiantes de sus propias agencias, adormecer a la sumisión. Cuando los estudiantes salen de la escuela, muchos estudiantes no pueden confiar en nadien, y menos en ellos mismos.

¿Por qué debemos enseñar el pacifismo?

Los estudiantes merecen conocer la historia de su mundo que incorpora la narración de los pacifistas en lugar de la monopolización de la enseñanza sobre el pacifismo que ofrece a los estudiantes las herramientas necesarias para abordar de forma constructiva los problemas que encuentran, tanto a nivel personal como a nivel global, y les ayuda a comprender su responsabilidad para elevar la experiencia humana colectiva. La educación que excluye el pacifismo del contenido de la información y del proceso también le niega al estudiante una amplia gama de oportunidades para que tomen las mejores decisiones para ellos mismos, y la libertad de elección requiere el acceso a la información.

El objetivo final es liberar a los estudiantes la capacidad de ser autodidácticos, y tener un conocimiento de gran alcance de su papel en la promoción de la paz en el mundo. Dado que la educación formal, a menudo lleva a las perspectivas de trabajo futuro, una enseñanza cultural de la paz debería ofrecer ejemplos dinámicos de carreras con conciencia humana, o la elección de una vocación que utiliza sus dones y talentos únicos y que son ecológicamente sanos, moralmente rectos y de mentalidad global. Dar pruebas que el pacifismo es una opción profesional viable y tangible puede abrir puertas y ampliar las perspectivas de los estudiantes.

La enseñanza del pacifismo no se limita a la escuela en particular o al contexto utilizando una metodología especifica o en la practica. Una cultura sobre la enseñanza del pacifismo reconoce los ambientes variados y diversos de aprendizaje donde los estudiantes encuentren la oportunidad de perfeccionar sus nociones de la paz. Paseos por la naturaleza, conciertos punk, viajes a la biblioteca, conferencias, o como volar un cometa son algunas de las actividades fuera de la aula, que “cuentan” como educación pacifisca. Los profesores de ciencias pueden enseñar la paz mediante la promoción de la conciencia ambiental y el pensamiento ecológico. Profesores de lenguas extranjeras pueden traducir de primera fuente los textos de tal lengua que detalle las experiencia de esfuerzos de paz personal, local, nacional o mundial. En las clases de física se puede aprender sobre el intercambio subatómico de la materia y la energía que une a todos los seres humanos entre si. Temas de paz y justicia pueden ser infundidos en todos los temas de contenido para que la paz sea un fenómeno generalizado en el currículo escolar.

Una cultura de enseñanza de paz también puede comenzar en lugares no convencionales. En las cárceles y centros de detención juvenil en los Estados Unidos, un plan de estudio llamado soluciones a la violencia esta afectando a los jóvenes encarcelados y adultos de una manera positiva. Los condenados a muerte han comenzado a enseñar las clases, y los graduados muestran orgullosamente su diploma indicando que han leído libros sobre Tolstoi, Gandhi, Merton y King. Una cultura de enseñanza pacifica esta empezando a tomar fuerza en los lugares reservados para los criminales mas violentos. Los estudiantes del pacifismo pueden aprender en cualquier ambiente los principios de resolución de conflictos y la internalización de los mensajes en la vasta literatura de Thich Nhat Hanh.

Lo que esta delante de una cultura de enseñanza del pacifismo:

Una amplia red global de educadores de promoción de la paz van a crear olas de nuevos maestros que estén motivados a enseñar el pacifismo. Los profesores y los estudiantes son apoyados en sus esfuerzos y animados a utilizar su creatividad. En una cultura de enseñanza de la paz, los gobiernos se aseguran de que la educación reciba todos los fondos necesarios para comprar los suministros y proporcionar comida y materiales para los estudiantes. El bienestar de los estudiantes es tomado en cuenta, se establece un ambiente acogedor.

Una cultura de enseñanza de paz requiere que veamos críticamente como categorizamos, calificamos y clasificamos a los estudiantes en diferentes grupos de aprendizaje. Esto significa que los estudiantes llegan a clase con una capacidad intrínseca para aprender y enseñar, y que la esencia de una cultura de enseñanza pacifica requiere el reconocimiento que los administradores y maestros no tienen todas las respuestas. Una cultura de enseñanza de paz da confianza a lugares desconocidos, da creación de aventuras educativas y la toma de riesgos, dando un paso fuera de las formas convencionales de interacción y de los patrones predecibles de aprendizaje.

Una cultura de enseñanza de paz comienza formalmente en la enseñanza preescolar y progresa en su desarrollo a través de los estudios universitarios, se extiende durante todas las facetas de la vida. También deja espacio para los estudiantes de por vida que no se limita a las aulas sino que busca la sabiduría y el conocimiento de la intemperie. Todos los miembros de la comunidad están involucrados en el proceso de invocación de una cultura de enseñanza de paz, reconociendo momentos y oportunidades de aprendizaje dentro y fuera de la aula.

Una cultura de enseñanza de paz no duda en abordar temas difíciles como armas nucleares, las disparidades económicas reforzada por poderosos organismos internacionales y corporaciones multinacionales, dando lugar a una feminización de la pobreza masiva. Una cultura de enseñanza de pacifismo se vuelve hacia la justica restaurativa como medio de abordar las necesidades de los opresores y los oprimidos. Esta cultura de paz por medio de la educación favorece la diplomacia internacional, aboga por el cumplimiento de tratados entre naciones y una diplomacia pacifica, ya que los países y sus lideres establecen el tono moral de sus ciudadanos.

No podemos cuestionar si o no es que una cultura de paz se llevara a cabo. El Dr. Martin Luther King, Jr., dijo que “la elección no es entre la no violencia y la violencia, pero entre la no violencia y la no existencia.” Este es el mandato en virtud del cual una cultura de enseñanza pacifica opera. Por el bien de las generaciones futuras y para crear una realidad presente de paz, debemos enseñar y aprender a llevarse bien unos con otros.

Leah C. Wells serves as the Peace Education Coordinator for the Nuclear Age Peace Foundation, USA. This paper was presented to the UNESCO Conference on Intercultural Education in Finland on June 16, 2003. E-mail: education@napf.org

Source: http://www.commondreams.org/views03/0616-01.htm

Here are some recommended links available to better inform you as as educators. This is a work in progress and NNOMY will be adding new documents as they are prepared and as policies change that effect enlistment. Check back periodically.

Organizations that provide curricula for teaching peace in the classroom:

Links:

Documents:

Articles on the web:

 

Esta página se puede acceder y se refiere en la siguiente URL: http://educadores.nnomy.org


Imaginar una cultura de enseñanza de paz es imaginar una sociedad que apoya,
da recursos y valora la rica historia mundial de la no violencia a través de una
pedagogía explicita y practica de la paz. En esencia, el ambiente de aprendizaje
promueve una visión de interdependencia global, responsabilidad ecológica y
sensibilidad cultural. Una comunidad pacifica pone la paz en el centro de todos los
contenidos y procesos, que embarca todos los estilos y ambientes de aprendizajes,
así como apoya un ambiente de participación y aprendizaje que es compartido entre
profesores y alumnos.
  • Last modified
    Lunes 02 de Junio de 2014
  • Hits
    13572 vues
Facebook Twitter Google Bookmarks 

Inicio de sesión de usuario NNOMY

Esta es la forma de registro para una cuenta de usuario individual del sitio web deNNOMY. Las personas que ya se han registrado también pueden llenar un formulario para agregar su organización a la lista nacional de organizaciones que hacen trabajo en contra del reclutamiento militar. Su cuenta le dará acceso a editar y/o agregar su grupo a la base de datos nacional y también le permite usar otras herramientas como el poder conectarse con otras personas, añadircontenido y/o documentos.

NNOMY - Buscar

Hollywood Guerra: Cómo censores del Pentágono el Cine

DoD Starbase

NNOMY is grateful for grant support from the following: A.J. Muste Memorial Fund-Resist, Inc.-Rose and Sherle Wagner Foundation | Fiscal Sponsorship by  Alliance for Global Justice | Hosted by Electric Embers Cooperative